La obra “El Príncipe” de Nicolás Maquiavelo, es un tratado, un manual para todo aquel que decida gobernar un Estado, llámese Rey, Príncipe, Monarca, Presidente. Maquiavelo en su época, observaba como se comportaban los gobernantes, cuáles eran sus aciertos y desaciertos que los llevaría definitivamente al fracaso o al éxito. Describe distintos modelos de Estado, según cuál sea su origen (la fuerza, la perversión, el azar), deduce las políticas más adecuadas para su ejercicio del Poder. Su obra “El Príncipe”, presenta un modelo, un estilo de gobierno que debe aplicar el gobernante para defender, fortalecer y extender su soberanía. La dimensión y la aplicación, que Maquiavelo enfoca en su obra tienen vigencia hasta nuestros días.
El presente ensayo, pretende dar una mirada en tres aspectos: primero frente al Poder; segundo frente a la Política; seguidamente frente a la Iglesia; el desarrollo se hace desde la reflexión de algunas ideas que Maquiavelo plasmo en su obra, las cuales han cobrado vida en el tiempo y son del uso popular de los pueblos. El enfoque se hace desde la Iglesia, que para efectos de comprensión en el texto, la referiremos como Religión y propiamente desde el Evangelio; finalmente manifestare mi postura.
FRENTE AL PODER.
Frente al poder, es bien sabido que “El Poder ha seducido a los hombres desde los tiempos remotos”; un Príncipe a la hora de gobernar tiene que debilitar a los que tienen mucho poder que puedan ocasionar problemas en su mandato. Maquiavelo, plantea que una forma de concebir el poder es a través de la guerra; y plantea los tipos de ejércitos que deben rodear al Príncipe, para defender su soberanía cualquiera sea la amenaza, hace distinción entre un ejército mercenario (pagado); un auxiliar ( prestado por un Príncipe cercano); un ejército propio el más recomendado por que está formado por sus propias leyes y es de quien puede esperar más lealtad; un ejército mixto ( la unión del auxiliar y el propio, muy conveniente para extender su soberanía, nuevas conquistas; los nuevos agregados). Desde el enfoque de la Iglesia esta interpreta, el momento histórico de Maquiavelo, como muy difícil, donde hay unos gobiernos totalitarios, donde hay unas familias tradicionalmente gobernantes (principados hereditarios), donde el absolutismo lleva a acciones muy complicadas, si lo ubicamos en los tiempos actuales; Derechos Humanos, perdería completamente por que esta era la forma de comportarse una sociedad Medieval, desde el punto de vista hoy, para la Iglesia, el Poder es para el servicio, al igual que la Política, anteriormente de pronto era la presión, competencia, conservar el puesto y el otro que hiciera de vasallo, de siervo.
FRENTE A LA POLITICA.
Maquiavelo, propone una política que se basa en fines y medios, “El Fin Justifica los Medios”, donde el fin de la política es el Poder; así que toda acción buena o mala vista desde lo ético y lo moral será justificada por lo que se propuso en un principio. “A los hombres hay que conquistarlos o eliminarlos”, porque si se vengan de las ofensas leves, de las graves no pueden; así que la ofensa que se le da al hombre debe ser tal, que le resulte imposible vengarse.
La interpretación que plantea la Iglesia; es que es imposible que el fin justifique los medios, pararse sobre los demás para lograr un objetivo, desde el punto de vista del Evangelio es absolutamente injusto.
FRENTE A LA IGLESIA.
Maquiavelo, hace distinción frente a la política que gobierna un Estado a través de sus Instituciones y estas son invenciones humanas, por lo tanto, hay que separar el pensamiento político del pensamiento religioso.
Maquiavelo critica el poder temporal de la Iglesia y su dedicación a la Política, que ha tenido como consecuencia la perdida de devoción en el corazón de los hombres.
Y si entendemos que donde hay Religión, se supone que todo está bien; donde falta sucede todo lo contrario.
La devoción que el hombre ha perdido, lo lleva a un desconocimiento del temor de Dios, perdiéndose un instrumento político muy importante que aseguraba estabilidad y orden.
Desde la mirada de la Iglesia, el momento histórico de la Iglesia en el tiempo de Maquiavelo, donde la Iglesia es una Institución política, hay unos estados, hay tierra, la iglesia es propietaria y la gobierna con el mismo manejo de un Príncipe temporal, la situación se complica cuando la iglesia hace política y se politiza ; Maquiavelo en este aspecto tiene razón, la iglesia no debe hacer política en el sentido en que lo hacen nuestros líderes , pero si, la Iglesia tiene que ayudar a crear la conciencia política; no partidista, no secta rea; del pueblo que lleve a tomar opciones. La Política es recta administración y es para el servicio de todos, la Iglesia no puede manipular las personas a que voten. En la primera mitad del siglo XX, la Iglesia quitaba y ponía presidentes, hoy en día la Iglesia ya no realiza estas prácticas. Desde la fe, frente a esa situación política de tiranía de absolutismo de nuestros gobernantes el cuestionamiento que hay que hacer, ¿es que espera Jesucristo?, será que quiere situaciones de injusticia y de violencia. El gobernante no tiene que tiranizar, Gandhi sigue siendo actual, “y es desde el amor y desde la paz que se puede gobernar un pueblo”, no hay por qué enfrentarse; hay que buscar en el fondo que es lo que Maquiavelo está buscando; ¿hacer un Príncipe justo? o ¿hacer un pueblo oprimido?
CONCLUSION
Mi postura frente al texto de Maquiavelo, “El Príncipe”, es un estilo para gobernar un estado, que debe asumir cualquiera que llegue al Poder; lo considero ampliamente vigente y de aplicación, no solo en el ámbito político; sino en las relaciones de poder entre los hombres, cualquiera que sea su condición. Mi interpretación va mucho más allá de un documento de consulta, de investigación y de aplicación. Pienso que lo que hace a Maquiavelo tener vigencia en nuestros días; es que describiendo el arte del Poder a través de la Política, lo que descubre es la condición innata del comportamiento humano , el hombre vive con sus imperfecciones, y se recrea en sus perversidades, siempre va a necesitar del otro, siempre va estar en la minoría de edad. “El hombre no ha reformado mucho su mente, hay muchas situaciones en que el hombre, actúa igual a como actuaba hace siglos atrás”.
BIBLIOGRAFIA
Para la realización de este ensayo; se tuvo en cuenta información suministrada en la entrevista al sacerdote Oscar Pareja y obtenida en la siguiente dirección:
http://diegofgcl.blogspot.com/2007/09/ensayo-de-el-principe-nicolas.html
viernes, 25 de septiembre de 2009
EL ANTIPODAS DEL PRINCIPE “EL EVANGELIO”
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